domingo, 28 de agosto de 2016

El Concepto de Mutación en el I-Ching desde una doble perspectiva (1º parte)



El Concepto de Mutación en el I-Ching desde una doble perspectiva (1º parte)



Introducción:

                   En este pequeño trabajo me propuse desarrollar el concepto de Mutación en el clásico confuciano el I-Ching, el Libro de los Cambios. La exégesis del libro se divide en dos grandes tradiciones interpretativas. La primera, los que lo estudian desde la historia de la cultura en China, quieren considerarlo un libro sapiencial. Quienes lo estudian desde la historia de las tradiciones, como un libro oracular. Vogelman en su presentación de la versión de Willhelm, sostiene que estos dos aspectos no entran en contradicción sino que se complementan formando una indisoluble unidad.


      En la primera parte haré una exposición teórica sobre el concepto y su evolución, en el primer sentido, o sea como libro sapiencial. Me basaré en el Ta-Chuan, donde se encuentran los fundamentos técnicos y filosóficos del libro,  y en un trabajo de Helmut Wilhelm sobre el tema.

     La segunda parte en cambio es una indagación directa acerca del mismo tema en una consulta oracular.. El motivo de este acercamiento es tratar de comprobar si lo afirmado por Vogelmann- basado en la lectura de Willhelm- acerca de la complementariedad de ambos aspectos vinculados, se manifiesta en esta pequeña investigación.

     Para ello quiero aclarar que la parte oracular fue realizada primero y la sapiencial después. De esta forma, dado mi desconocimiento de los conceptos filosóficos, mi consulta oracular sería “inocente” (en el sentido del Hexagrama 25), sin intencionalidad. Así la podría elaborar sin la influencia de un cuerpo de conocimiento que enturbiara ese impulso original. Traté de conservar el espíritu de la primer línea del Hexagrama 25 “Andanza inocente trae ventura!”.

     La posterior confrontación de este acercamiento con el material teórico demostrará o no si la propuesta es factible de comprobación.

 I)Desarrollo:

                   La elaboración actual del “Libro de las Mutaciones”, llamado desde entonces I-Ching o Chou I, se le atribuye al rey Wen, padre fundador de la dinastía  Chou (1122-256 A.C)

    El material encontrado por el rey Wen aún no llevaba el nombre de I. El término Ching no es antiguo, se llegó a usarlo paralelamente en otros textos del Canon Confuciano: el libro de los Documentos Shu Ching, y el libro de las Odas, Shi Ching. Pero recién en el siglo IV A.C. aparece vinculado a la designación de los textos clásicos, para diferenciarlos de los apócrifos, llamados wei.

    El nombre antiguo era por lo tanto I o Chou I. a partir de la dinastía cuyos fundadores dieron su nueva forma. Los estudiosos, propone H. Willhelm, no unifican criterios en la traducción del término I. Una corriente traduce el término como lo fácil en el sentido de la forma sencilla de consultar el oráculo, diferenciándose de la más dificultosa- por medio de las caparazones de tortuga- de los Shing.

     Pero esta traducción, es insuficiente. Un primitivo apócrifo del I- Ching, el Chou I Chien-tso-tu reza: “El nombre entraña tres sentidos. Estos son : lo fácil, lo mutable y lo constante. Su carácter es lo fácil. Su radiación penetra en las cuatro comarcas;  establece las separaciones en forma simple y fácil; por él tiene el cielo su brillo. El sol, la luna, las estrellas y las casas del Zodíaco son distribuidos y ordenados de acuerdo con él. El alma que lo impregna no tiene puerta, el espíritu que lo reguarda no tiene acceso. Sin esfuerzo y sin preocupación, simple y sin error: esto es lo fácil. La mutación es su poder. Si el cielo y la tierra no se transformaran, este poder no podría penetrar en ninguna parte. Los influjos contrapuestos de lso cinco elementos se suspenderían, y la alternancia de las cuatro estaciones cesaría.
    Al príncipe y al ministro se les arrebatarían sus insignias, y todas las distinciones cambiarían de lugar;  lo que debería decrecer aumentaría; lo que debería gobernar, se derrumbaría. Esto es la mutación. Lo constante es su posición. Que el Cielo está arriba y la Tierra abajo; que el seór enfrente el sur,  y el vasallo , el norte; que el padre esté sentado y el hio se incline ante él: esto es lo constante”(citado en H. Willhem pag. 26)

     H. Willhem comenta que el primer sentido: lo fácil aparece con los primeros gobernantes Chou, adjudicándole el significado de lo dado en forma natural. El Libro de las Mutaciones se refiere a situaciones primarias, circunstancia que ocurren diariamente. Posteriormente el Confucionismo hará aún más hincapié en esta idea como se puede apreciar en el Ta-Chuan: el Gran Tratado que reúne cometario de Confucio y su escuela.

     “Mediante la facilidad y la simplicidad se abarcan y comprenden las leyes del mundo entero. Cuando se han comprendido las leyes del mundo entero, en ello se ve contenida la consumación” (I-Ching pag. 374)

    Esta actidud concuerda con la misión cultural y social del confucionismo reflejándose este hecho en el Ta Chuan (ap. 7, cap. 1, I parte): “lo que es fácil, es fácil de reconocer; lo que es simple,  es simple de observar. Cuando uno es fácilmente reconocible conquista la adhesión.  Cuando uno es fácil de obedecer conquista obras. Quien posee adhesión, puede durar mucho tiempo: quien posee obras, puede llegar a ser grande. La duración es la índole del sabio: la grandeza es el campo de acción del sabio” (I-Ching pag. 373/374)
    Esta misma simplicidad y facilidad se aplican a los dos principios fundamental de del Libro de las Mutaciones: lo Creativo (el Cielo) y lo Receptivo (la Tierra). El Ta-Chuan (ap.6) dice: “Lo Creativo conoce por medio de lo fácil. Lo Receptivo es capaz por medio de lo simple”(ibid. pag. 373)

    Gracias a lo fácil se llega al segundo sentido de la palabra I:la mutación. H. Willhelm comenta que este concepto deriva de la simple observación de los hechos naturales, su incesante y cíclica transformación. La alternancia del día y la noche, de las estaciones, el fluir de las aguas. R. Willhelm alude a la idea de la mutación con una frase de Confuncio (Luno Uu, IX, 16), surgida en el momento de detenerse a contemplar un río: “Así todo va fluyendo como este río, sin parar, día y noche” (ibid. Pag. 67).

    Parecería este concepto presentar un paralelismo con el “Pantha Rei”: todo fluye de Heráclito de Efeso para quien la vida, sus procesos y movimientos se desarrollaban a través de la lucha de opuestos, alcanzando un orden mediante el Logos que daba orden al Caos. Pero esta concepción se diferencia del pensamiento chino para lo los que el movimiento y sus leyes son una sola cosa. H. Willhelm comenta: “no distinguen el carozo de la corteza; en ellos el sentimiento y la mente trabajan indivisos” (H.Willhelm pag. 29)

    La mutación es un concepto altamente dinámico, un estadio engendra a otro como se puede apreciar en el cap. 5, II parte del Ta Chuan: “Al irse el sol llega la luna. El sol y la luna se turnan y así surge la luz. Cuando se va el frío llega el calor, cuando se va el calor llega el frío. El frío y el calor se turnan y así se completa el año. El pasado se contrae. El futuro se dilata. Contracción y dilatación se influyen recíprocamente y así surge lo que es propicio”(I-Ching, pag. 426)

     R.Willhelm comenta que en conexión con el transcurso del día y del año, se indica como el presente y el futuro van transformándose el uno en el otro, como la contracción y la dilatación constituyen los dos movimientos mediante los cuales el pasado prepara el futuro y el futuro despliega el pasado (ibid pag. 427)


 (continúa en la segunda parte)