EL MODELO JUNGUIANO DE LA PSIQUE
Trataré de exponer brevemente este modelo. Sepa el lector disculpar las inevitables omisiones del caso.
En primer lugar encontramos a la Conciencia, cuyo lugar central está ocupado por el complejo del Yo. El yo se caracteriza por la percepción general de nuestro cuerpo y existencia, y por los registros de nuestra memoria. Es el centro de nuestros deseos y atenciones. Si él se desintegra, como en el caso de la esquizofrenia, todo orden de valores desaparece y todos los contenidos psíquicos no pueden ser reproducidos voluntariamente. Algunas partes quedan adheridas, en este caso, al yo y otras se ligan con otros fragmentos, explicando la rápida mudanza de personalidad tan característica de los esquizofrénicos.
La conciencia, por otro lado, está dotada de las cuatro funciones descriptas, aunque sabemos que generalmente se encuentran a su disposición dos o tres. Las funciones le permitirían relacionarse con factores ectopsíquicos y endopsíquicos. O sea factores externos del medio ambiente (ectopsíquicos) e internos, es decir, la relación de los contenidos de la conciencia con procesos del Inconsciente.
La consciencia se caracteriza por una capacidad relativa de tomar varios datos a la vez. Por lo tanto muchos de ellos (memoria, conciencia de nuestros movimientos corporales) pasan al Inconsciente, siendo contenidos factibles de ser recuperados. Pasan a engrosar lo que Jung denomina el Inconsciente Personal.